1. Nuestro país está en la zona cero del cambio climático en Europa. El cambio climático ya está pasando, aunque creas que no va contigo.
    El cambio climático ya no es un problema que nos suene lejano. Está ocurriendo aquí. Está ocurriendo ahora. El cambio climático está influyendo ya en la agricultura…Y en los ecosistemas…Y en la disponibilidad de agua. Y de alimentos… Y en la energía… En la salud humana, en la seguridad… Ahora. Hoy.
  2. La Región de Murcia está en una zona crítica de desertificación. Es una oportunidad de ser líderes en soluciones que son útiles para el Norte de África y para infinidad de ecosistemas semiaridos.
    El clima de Murcia es muy similar al del norte de África. Ellos tienen nuestros mismos problemas climáticos. Ser pioneros en soluciones de adaptación aquí es una inmensa oportunidad para exportar esas soluciones a esos países. Murcia cuenta con tres universidades, centros de investigación pioneros y capacidad suficiente para desempeñar ese papel protagonista en la adaptación.
  3. Hemos resuelto crisis anteriores que nos decían que no tenían solución.
    Cuando se fijan objetivos con seriedad, terminamos por alcanzarlos. En los años 80 y 90 el río Segura en Murcia estaba totalmente muerto. Era una cloaca pestilente y uno de los más contaminados de Europa. Se decía que era un problema que no se podría resolver porque las empresas vertían sus residuos y no podrían costear la depuración.
    Políticos, técnicos, administraciones y empresas responsables hicieron bien su trabajo a distintos niveles, se fijaron los objetivos, se pusieron los medios y la legislación y hoy volvemos a tener un río vivo.Es un ejemplo de lo que podemos hacer cuando nos lo proponemos.
  4. Las soluciones ya existen y están listas para ponerlas en marcha.
    Estamos totalmente convencidos de que podemos resolverlo. Incluso si no podemos reparar algunos de los daños, tenemos a nuestro alcance los recursos científicos, la imaginación y la innovación tecnológica para evitar un daño intenso y irreparable.
  5. Es el momento de cambiarlo todo. Hay que hacer cambios a ritmo de tiempos de guerra.
    Si seguimos la tendencia como hasta ahora, la gente sufrirá, la economía sufrirá, naciones enteras se encontraran bajo severos problemas: más sequías o inundaciones, aumento del nivel del mar, mayor emigración, más refugiados, más escasez, más conflictos… Ese es un camino que podemos tomar. El otro camino es apostar por el ingenio humano para hacer algo al respecto. Esto está en nuestro poder. Esto es un problema que se puede resolver. Si empezamos ahora.
  6. Las soluciones que son necesarias mejorarán nuestra vida de forma inmediata. 
    Los beneficios de las energías limpias y modos de vida más eficientes tienen como consecuencia un aire más limpio y más sano para que los niños lo respiren. También hacemos nuestra economía más resiliente (resistente) frente a los impactos de los costes de la energía en los mercados globales. Incluso hacemos nuestro país menos dependiente de regiones inestables del planeta.
    Todo lo que cabe hacer contra el cambio climático tiene sentido en sí mismo para construir un mundo mejor. ¿A quién le puede perjudicar obtener su propia energía limpia y barata?¿crear nuevos empleos verdes?¿disminuir la dependencia energética y mejorar la economía?
  7. Hemos sido capaces de hacer enormes esfuerzos para salvar a los bancos en contra de nuestro bienestar. Estamos seguros de que podemos esforzarnos por salvar el planeta a favor de nuestro bienestar.
    Si somos capaces de hacer grandes sacrificios para estabilizar el sistema financiero que hace cada día nuestra vida más cara y precaria, seguramente deberíamos ser capaces de hacer algunos cambios importantes en nuestro estilo de vida con la intención de estabilizar los (sistemas físicos de los)/ el clima del que depende la vida en este planeta. Especialmente porque muchos de los cambios necesarios para recortar emisiones también mejoraran la calidad de vida de la mayoría de los habitantes de este planeta.
  8. Sabemos que la actividad humana está cambiando el clima.
    Puede que en la ciencia del clima haya algunas incertidumbres. También hay ya muchas certezas. Sabemos que la actividad humana está acelerando el cambio del clima, esto está fuera de discusión, cualquier otra cosa es política del corto plazo. Si alguien niega los efectos del cambio climático, es simplemente incoherente.. Podemos tener un debate legítimo sobre cómo vamos a abordar este problema, pero no podemos negar la ciencia.
  9. Todos somos activistas climáticos.
    La lucha por el clima no es un movimiento separado, es un desafío y una oportunidad para otros movimientos. No necesitamos convertirnos en activistas del clima, ya somos activistas del clima. No necesitamos un movimiento climático separado, necesitamos aprovechar el momento climático.
  10. Ser eficientes mejora la economía y nos hace fuertes.
    La eficiencia es el uso inteligente de la energía. Es administrar con sensatez evitando el despilfarro. Cada vez tenemos tecnologías más eficientes, como la iluminación LED. La energía que no se consume es la más barata y desde luego la que no tiene emisiones.
  11. Reducir emisiones de gases que atrapan el calor significa crear empleo en energías limpias y ganar independencia energética.
    Por cada millón de dólares empleados en el sector de energías fósiles se crean dos empleos. En energías renovables 15.
    Ventajas: no hay que gastar dinero en importaciones de energía. El dinero se emplea en la industria local de fabricación, instalación y mantenimiento.
    España se deja cada año unos 50.000.000.000 € (cincuenta mil millones de euros) en importaciones energéticas. Esto es un 5% del PIB. Ese dinero se va y no retorna al país. Se queda en bolsillos de dictadores podridos de dinero, una docena de corporaciones energéticas y las élites del poder financiero. Supone más de 23 veces lo que espera gastar el Gobierno de España en Educación en 2016: 2.130 millones €
  12. Emprender acciones de adaptación es hacernos fuertes, resistentes y más seguros.
    Es salvaguardar la agricultura y la vida rural de nuestro país y sus hermosos paisajes,  es mantener el sector turístico. Actuar es positivo: bienestar, progreso, empleo. No hacerlo es sinónimo de problemas, es quedar en manos de la incertidumbre.
    Parte del daño ya no puede ser reparado, pero debemos evitar males mayores. Una región semiárida y costera como Murcia sufrirá intensamente el cambio del clima. Sabemos lo que nos espera, debemos estar preparados y empezar ya a adaptarnos a ese futuro.