El conocimiento científico sobre el cambio climático avanza cada día. La ciencia es clara y contundente y prueba que esta amenaza, que una vez pareció lejana, es ahora un asunto del presente. El cambio climático está ocurriendo. Aquí. Ahora.

Los impactos del cambio climático ya son una realidad incuestionable y en una región semiárida y costera como Murcia deben tenerse muy en cuenta a la hora de tomar decisiones políticas y económicas para conseguir un desarrollo que resista y se adapte a los cambios en el clima y sostenible en lo que a las emisiones contaminantes y uso de los recursos se refiere.

En el mejor de los casos, y de cumplirse los acuerdos internacionales, la temperatura media global aumentará 2ºC o más, por lo que los efectos sobre la Región de Murcia, ya evidentes a día de hoy, serán muy severos y afectarán a todos los niveles: ecosistemas, paisaje, suministro de agua, agricultura, alimentación, seguridad, salud humana, economía, turismo…

Son urgentes acciones firmes y contundentes para encarar un problema de una magnitud tan grande. Se deben acometer cambios profundos y estructurales a ritmos de tiempos de guerra. Hasta ahora los esfuerzos han sido escasos y rara vez han ido más allá de las intenciones. Es el momento de pasar a la acción con medidas que vertebren y condicionen la planificación estratégica en la Región de Murcia.

Además, dirigirnos a un escenario de cero emisiones supone transformar los sistemas energético, de movilidad, de alimentación, de producción y consumo. Ello conlleva un sustancial ahorro en las facturas de energía, dejando de dilapidar dinero en la adquisición de combustibles fósiles a terceros países. Esta ingente cantidad de dinero ahorrado financiará la creación de empleo a través de la inversión en nuevas infraestructuras energéticas limpias, tanto de producción como de almacenamiento. El abaratamiento del precio de la energía y su nula huella de carbono reducirán los costes de producción de empresas y de consumo de las familias, lo que generará una espiral positiva hacia el pleno empleo. Más allá, la innovación tecnológica y social nos situaría en una situación de ventaja. No tenemos nada que perder, tenemos todo por ganar.

Por todo ello, los abajo firmantes de este manifiesto, nos dirigimos a toda la ciudadanía murciana y a sus instituciones públicas y privadas y declaramos:

  • Que se asuma la responsabilidad de nuestra Región en su contribución al cambio climático y se adopte de forma inmediata un plan de reducción de emisiones de gases invernadero del 100% de aquí a 2050 tomando como referencia las emisiones de 2010.[i]
  • Un objetivo de mejora de la eficiencia energética del 40% para 2030[ii] y un objetivo de energía renovable del 100 % para 2050.[iii]
  • Que dichos objetivos sean vinculantes y articulados a través de la legislación autonómica, con evaluaciones anuales del grado cumplimiento a través de la implementación de un sistema de huella de carbono que permita corregir desviaciones.
  • Un plan de educación y divulgación que capacite a la juventud y a la ciudadanía en general como miembros de una sociedad sostenible, eficiente, cooperativa  y adaptada a los efectos del cambio climático..ii
  • Un plan de I+D+I sobre cambio climático, energías limpias y vulnerabilidad y adaptación, que detecte los sectores emergentes de empleo y consiga la participación eficiente de recursos públicos y privados, al tiempo que promueve la creación de empleo.
  • Un Departamento de la Administración Regional del más alto nivel sobre Cambio Climático dependiente de la Consejería de Presidencia que coordine a las Consejerías restantes impulse la acción en los municipios y evalúe la evolución de las emisiones.
  • Un organismo que represente y defienda los intereses de la Región de Murcia en la toma de decisiones a nivel estatal e internacional como zona especialmente vulnerable a los efectos del Cambio Climático y que aproveche las oportunidades que este ofrece para el cambio de modelo.
  • Un plan de adaptación a los efectos del cambio climático en la Región de Murcia[iv] con horizonte a 2050. Dicho plan, debería incluir, como objetivos mínimos:
    • Un programa de análisis de riesgos.
    • Un plan de monitorización de impactos.
    • Un programa de actuaciones de adaptación con presupuestos vinculantes.
    • Un plan de evaluación continua de las medidas puestas en marcha.
    • La creación de las ZEACC (Zonas especiales de adaptación al Cambio Climático) cuya finalidad sea poner en valor y dotar de protección especial a aquellas zonas que, sin contar con protección específica, sean consideradas de importancia para la adaptación y mitigación de los efectos que este fenómeno producirá en nuestra región. Estas ZEACC, que serían pioneras, implicarán un ahorro económico importante a medio plazo para la CC.AA.
    • Incentivar fiscalmente las actividades económicas en cuyo desarrollo incluyan Acciones de Adaptación al Cambio Climático.

El cambio climático va a condicionar las decisiones estratégicas del siglo XXI. Es un enorme riesgo, pero también una inmensa oportunidad para hacer las cosas bien de una vez y formar una sociedad sostenible, próspera y equitativa.

 


[i]
2011. Xavier García-Casals. Energía 3.0 Un sistema energético basado en inteligencia, eficiencia y renovables 100%. Greenpeace. [link]

[ii] 2015 Greenpeace. Marcando la diferencia en Paris. Recomendaciones de Greenpeace para la posición de la UE en las negociaciones de la COP21.[link]

[iii]  2015 Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. CAMBIO CLIMÁTICO 2014. Mitigación del cambio climático. Resumen para responsables de políticas. OMM. PNUMA [link]

[iv] 2014 Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Cambio Climático 2014. Impactos, adaptación y vulnerabilidad. OMM. PNUMA [link]